sábado, 26 de febrero de 2011

lunes, 21 de febrero de 2011

AGRIGANGA 2011


El Ayuntamiento de Láchar y la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Granada, en su continua labor de promover una política de de desarrollo económico y social, y con el fin de dinamizar las actividades empresariales del sector, organizan los días 24, 25, 26 y 27 de marzo, AGRIGANGA 2011.



OBJETIVO: Crear un gran escaparate, que permita vender maquinaria y productos de ocasión y proporcionar información para facilitar operaciones comerciales económicamente más ventajosas, a través de productos útiles de ocasión o segunda mano.



NUESTRA APUESTA: Tras el éxito de la edición anterior, consolidar este certamen como el encuentro anual del Mercado Agrario de Ocasión a nivel andaluz, para los profesionales de la Agricultura, Ganadería, Sector Agroalimentario, Nuevas Tecnologías y Medio Ambiente.

UPA-Granada alerta sobre el peligro que puede generar el avance de las marcas blancas en la provincia de Granada.



Los productos de marca blanca alcanzaron en 2010 una cuota de
mercado del 41,7%, una cifra alarmante y con graves consecuencias
para los agricultores y ganaderos granadinos

Granada, 21 de febrero de 2011. UPA-Granada ha alertado sobre el imparable aumento de la marca blanca, que cerró el 2010 con una cuota de mercado del 41,7%, y el riesgo que supone para los agricultores y ganaderos granadinos. De este modo, la marca blanca suma dos puntos a los datos del año anterior -2009-, cuando la cuota de mercado se situó en el 39,9%.

“Las grandes cadenas comerciales se sirven de las marcas blancas para tirar por tierra los precios” ha denunciado el Secretario General de UPA-Granada, Nicolás Chica, quien además ha advertido que esta situación “seguirá provocando la pérdida de empleo y la quiebra de numerosas explotaciones, lo que representa una gran amenaza para el conjunto del sector agroalimentario andaluz”.

Estas cifras son aún más preocupantes en sectores como el aceite de oliva, el arroz o la leche, donde las cuotas de mercado alcanzan el 65%, el 66% y el 61%, respectivamente. La gran distribución ejerce una posición dominante en la cadena alimentaria, con los productores como último eslabón de la cadena. Así, los márgenes comerciales caen siempre a favor de las grandes cadenas, que aprovechan su situación asfixiando a los agricultores y ganaderos, a quienes ofrecen precios irrisorios e, incluso, por debajo de costes.

Además, las grandes cadenas comerciales utilizan algunos productos ‘gancho’ como la leche o el aceite de oliva, que venden a pérdidas, ofertando unos precios que sirven como reclamo hacia el consumidor. Esta práctica, prohibida por la Ley de Ordenación del Comercio Minorista y por la Ley de Competencia Desleal, no hace más que refrendar la política abusiva y destructiva de la gran distribución, denunciada en multitud de ocasiones por UPA-Granada en los últimos años.


Reformas
En este sentido, UPA-Granada vuelve a exigir reformas que permitan zanjar esta situación insostenible para los productores de Granada. “La PAC más allá de 2014 tiene que ir en este sentido, estableciendo mecanismos básicos de regulación de mercado que nos asegure precios y rentas dignas”.

En este sentido, UPA-Granada ha exigido que la nueva PAC incluya la puesta en marcha de un código de buenas prácticas comerciales; la implantación obligatoria de contratos homologados y la negociación de precios a través de las Organizaciones Interprofesionales, adaptando las normas en materia de competencia.

Asimismo, Nicolás Chica ha reivindicado la necesidad de regular las prácticas abusivas para combatir la subasta a ciegas, la venta a pérdidas o el abuso de la posición dominante, entre otras. Por ello, UPA-Granada exige la reforma de las normativas, que deben recoger modificaciones necesarias en la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, en la Ley 3/1991 de Competencia Desleal y en la Ley 15/2007 de Defensa de la Competencia para que realmente las prácticas ahí tipificadas puedan ser perseguidas y sancionadas.

Del mismo modo, toda esta nueva regulación debe ir acompañada de una coordinación entre las diferentes Administraciones, para conseguir atajar todas las prácticas abusivas, con un cuerpo de inspección bien preparado y dotado. Asimismo, UPA-Granada ha demandado que las asociaciones puedan presentar denuncias ante la Administración, en defensa de los intereses de sus asociados, salvaguardando en todo momento su anonimato.

Error de bulto.....




La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Granada tilda de error la integración de todos los trabajadores del Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social (REASS) en el Régimen General.
La medida encuadrada en el Acuerdo Social y Económico para el crecimiento, el empleo y la garantía de pensiones solo generará una mejora de sus prestaciones en parte de los 600.000 jornaleros que tienen su residencia en Andalucía y Extremadura.
Nicolás Chica, Secretario General de UPA-Granada, ha venido planteando en los últimos años que esta medida es de imposible aplicación para el total del colectivo y la califica de varapalo para el campo granadino. La actual situación en la que se encuentra sumergido el campo andaluz de permanente crisis económica producida por los bajos precios de los productos y por una política que elude constantemente los mecanismos de control de mercado, no permite un incremento de los costes de producción derivados de mayores cargas sociales. Esta medida más allá de generar un aumento de las prestaciones puede suponer un cese de profesionales al frente de la actividad agraria y la consecuente perdida de empleos.
Por otro lado, no se entiende la aplicación indiscriminada de esta medida cuando en datos del Ministerio de Trabajo, un jornalero sólo tiene trabajo en el campo durante 50 días al año, esto supondrá que un trabajador del campo tendrá que trabajar durante siete años para percibir tres meses de paro. A partir de aquí, es absolutamente imprescindible hacerse algunas preguntas de respuesta hoy incierta.
¿Qué prestación por desempleo corresponde a un trabajador con 50 jornales al año¿
¿Como se puede afirmar que una de las primeras consecuencias será la equiparación de la paga de jubilación, que podría duplicarse, ya que en 2009 la pensión media del régimen agrario era de 556,9 euros frente a los 1.073 del Régimen General, cuando la inmensa mayoría del colectivo apenas superan las 50 jornadas anuales?

¿Qué pasará con el actual subsidio por desempleo del REASS¿
¿Cuál será la carga en cotizaciones que tendrá que soportar trabajador y empresario?
Desde UPA-Granada entendemos que esta medida no se puede aplicar sin excepcionalidad. El trabajo en el campo se caracteriza por la ajeneidad y la eventualidad, aspecto este último de difícil encuadre en el actual Régimen General. En ese sentido y con el convencimiento de que hay que hacer algo para que se igualen las condiciones de trabajo y la jubilación de los trabajadores del campo, se debe de partir de una jubilación no superior a los 65 años y de un Régimen que contemple los aspectos especiales de la actividad agraria, sin que ello suponga un nuevo estrangulamiento a la frágil renta de los agricultores.